lunes, 26 de mayo de 2014

¿La diabetes puede dañar más el corazón de las mujeres que el de los hombres?

Un 44% de las mujeres con diabetes, tienen más probabilidad de desarrollar una enfermedad cardiaca coronaria que los varones con diabetes, independientemente de las diferencias de sexo en los los niveles de otros factores importantes de riesgo cardiovascular. Lo dice un estudio que se publica en «Diabetologia» y que ha analizado datos de más de 850.000 personas, el cual se remontan a casi 50 años, de 1966 a 2011, y proceden de 64 estudios. Según la información, las mujeres con diabetes tenían casi tres veces más probabilidades de desarrollar enfermedad coronaria que aquellas sin diabetes, mientras que en el caso de los varones, el riesgo era del doble. Los autores, Rachel Huxley, de la Universidad de Queensland (Australia); Sanne Peters, de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), y del Centro Médico de la Universidad de Utrecht (Holanda), y el profesor Mark Woodward, del Instituto George para la Salud Global, (Australia), confirman que es el estudio más importante de este tipo y respalda los hallazgos de análisis más pequeños, incluyendo un menor número de estudios que mostraron un 46 por ciento más de riesgo de morir por enfermedades del corazón en las mujeres con diabetes en comparación con los hombres con diabetes.
Sexo más olvidado
En un nuevo análisis la diferencia de sexo en el riesgo relacionado con la diabetes para un incidente cardiovscular fue consistente en los subgrupos definidos por edad y región y se mantuvo sin cambios después de excluir los eventos cardiovasculares no fatales. Los autores discuten varias razones posibles que marcan la diferencia. Sobre todo en el pasado, las mujeres han sido infratratadas de los factores de riesgo para la enfermedad cardiovascular, pero, incluso en las poblaciones más contemporáneas, cuando la diabetes se trata de forma parecida a los hombres, las mujeres han tenido en general menos probabilidades de lograr los objetivos del tratamiento. Por otra parte, los autores igual que otros antes que ellos, deducen que las mujeres pueden deteriorarse metabólicamente aún más que los hombres que se convierte en diabéticos, por lo que están en un punto de partida peor incluso antes de comenzar el tratamiento. Por otra parte, en el estado prediabético donde la tolerancia de la glucosa ya puede verse afectada pero no cumple con todos los criterios diagnósticos de diabetes, los niveles de los factores de riesgo son más elevados en las mujeres que en los hombres.

lunes, 19 de mayo de 2014

Cómo motivar a las personas mayores


Aproximadamente el 20% de la población de las personas de la tercera edad que vive en las comunidades de retiro experimentan la depresión, con el número de mujeres deprimidas siendo el doble del número de hombres deprimidos. La combinación de enfermedades relacionadas con la edad, las discapacidades que impiden las actividades de la vida diaria y el aislamiento contribuye a un sentimiento de desesperanza. Con el fin de volver a motivar a nuestros mayores, tenemos que llegar primero a la raíz de sus problemas.
Instrucciones
Motivar a las personas mayores
1 Averigua qué medicamentos está tomando la persona e investiga los efectos secundarios. Algunas personas mayores toman medicamentos que causan letargo o que afectan negativamente a su estado de ánimo. Otros pueden estar tomando una combinación que crea confusión o falta de motivación.
2 Una persuasión amistosa es una de las herramientas más importantes que puedes utilizar para motivar a cualquiera. Nunca fuerces a nadie a hacer nada que no quiera, incluso si es "por su propio bien". Es posible que tenga que pasar algún tiempo para ganar su confianza, así que no esperes saltar y hacer algo de inmediato. Una visita a diario a su habitación o apartamento te permitirá calentar lentamente. De vez en cuando llevar un diario, revista, u otra cosa que le guste ayudará.
3 Educa a la persona. Si viven de forma independiente, en una vida asistida o en un asilo de ancianos, dominar la información, sin importar el tema o actividad, dará a la gente una sensación de poder y en última instancia proporcionará una verdadera motivación.
4 Las personas son criaturas sociales. Con la pérdida de un cónyuge, hermanas, hermanos y compañeros, el círculo social de muchas personas mayores disminuye con el tiempo y se sienten aislados. Uno de los factores más importantes en la participación y motivación de una persona mayor es la coherencia, ellos necesitan atención regular, no contacto esporádico.
5 Aprende lo que tu viejo amigo, familiar o paciente disfrutaba cuando era más joven y trata de encontrar una forma de adaptar eso a su situación actual. Por ejemplo, para los golfistas ávidos, un hoyo en el espacio común podrá proporcionar una apariencia de normalidad y le dará algo que espera con interés. Independientemente de sus capacidades físicas, hay actividades para mantener sus mentes y sus cuerpos activos. Mientras que algunas personas disfrutan crucigramas, otros podrían preferir leer o escuchar música. Para aquellos que tienen cierta movilidad, el movimiento es importante, ya sean ambulatorios o en sillas de ruedas. Hay tramos simples que casi cualquier persona puede hacer o incluso levantar la pierna mientras está en la cama. Apela a sus sentidos mediante la incorporación de flores o un audiolibro.
6 A medida que algunas personas envejecen, su sentido de valor suele empeorar. Alguna vez fueron miembros valorados de una comunidad, porque tenían algo que ofrecer. Proporcionarle a cada persona un trabajo les da un sentido de valor y responsabilidad, lo cual añade más valor a cómo se ven a sí mismos. Algunos centros de retiro y hogares de ancianos ofrecen una parcela de tierra para sus residentes para que trabajen en el jardón. Si se permiten mascotas, tener un gato en "casa" o traer animales para una visita con frecuencia puede hacer que la persona más gruñona sonría. Para un vecino de edad avanzada que todavía vive en casa, pedirle que pruebe una nueva receta o leer artículos relacionados con un evento específico le dará un sentido de propósito.
7 La pérdida de registro de las horas, días, semanas o incluso meses es una frustración común entre los ancianos. Los relojes estratégicamente colocados y calendarios con días marcados les dará un sentido del tiempo.
8 Reconoce y alaba a la persona mayor por sus logros. Sin embargo, debe ser real y sincero, o la alabanza no sonará verdadera. Nunca hables mal de una persona mayor, a pesar de sus debilidades e incapacidades.

http://www.ehowenespanol.com/motivar-personas-mayores-como_159492/

Cómo comenzar un negocio único trabajando con las personas de la tercera edad


La población de personas de la tercera edad en Estados Unidos está viviendo más y ha venido a representar el grupo de edad de más rápido crecimiento en Estados Unidos. Para el 2025, se proyecta que el número de adultos mayores de 75 años o más crecerá hasta aumentar un 70%, según un reporte del 2008 de Vendedores de Cuidado para Ancianos. Para el 2030, uno de cada cinco estadounidenses tendrá más de 65 años, representando 70 millones de estadounidenses. Ya que las personas nacidas en el boom de natalidad se retiran en grandes números, se anticipa que la industria del cuidado de ancianos experimente una creciente demanda de productos surtidos y servicios para este mercado.
Instrucciones
1 Identifica las tendencias del negocio de cuidado de ancianos. Existe un creciente número de anuncios publicitarios sobre programas de ejercicios para adultos mayores, planificación de bienes para ancianos, servicios de transporte para ellos, productos alimenticios adaptados a su dieta, dispositivos electrónicos de aleta y otros artilugios para personas de la tercera edad. La proliferación de servicios y productos especializados indican que los empresarios toman el mercado de los estadounidenses ancianos seriamente. Explora ideas de negocios buscando en estudios de mercado, como reportes de la industria que indiquen demandas específicas. También considera las tendencias que ves en tu mercado local.
2 Provee servicios para las personas de la tercera edad. Por ejemplo, muchos ancianos apreciarían ayuda para hacer sus compras. Y, como cada vez más baby boomers proporcionan cuidados en el hogar a sus padres ancianos, es probable que la demanda de cuidadores también crezca. Un cuidador de familia puede beneficiarse de un lugar confiable por periodos cortos o fin de semanas cuidando a un miembro anciano de la familia.
3 Desarrolla o provee productos para ayudar a las personas de la tercera edad a mantener su independencia y sus estándares de calidad de vida. Esto incluye dispositivos de ayuda, como productos de elevación y movilidad, productos de cuidado y soporte del cuerpo y productos de seguridad en casa. El amplio surtido de mercancía en el mercado de los ancianos hace que distribuir y vender al detal productos para ellos sea una idea de negocio viable. Además, la oportunidad de compra por Internet les resulta atractiva a muchos ancianos, haciendo que explorar el comercio electrónico valga la pena.
4 Escribe un plan de negocios. Necesitas un plan de negocios sin importar si estás comenzando un negocio de servicios o basado en productos. Un plan de negocios inicial te ayuda a desarrollar tus metas para el negocio, aplicar el estudio de mercado que hace que tu idea de negocio sea viable e identificar el capital específico humano y financiero requerido para comenzar tu negocio. La administración de negocios pequeños de Estados Unidos les provee a los empresarios una plantilla de plan de negocios que puede ayudarte a comenzar con "explicar el quién, qué, cuándo, dónde, como y porqué" que convierte la idea de tu negocio en un plan de negocios viable.
http://www.ehowenespanol.com/comenzar-negocio-unico-trabajando-personas-tercera-edad-como_60354/

La edad más complicada para gastar en salud



Cerca del 80% de las personas de la tercera edad carece de pensión así que deben gastar en servicios privados sin mayor apoyo del estado, aun cuando están en riesgo de enfermarse más.
Conforme la población envejece las necesidades de salud se vuelven más complejas. Para el caso de consulta médica, la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012 menciona que diabetes, enfermedad vascular y efectos de la obesidad corresponden al 10% de las consultas de la población general y llegan a representar hasta la tercera parte, a partir de los 50 años.
En hospitalizaciones el impacto del envejecimiento es aún más fuerte. El Informe al Ejecutivo Federal y al Congreso sobre la situación financiera y los riesgos del IMSS de 2012 señala que las hospitalizaciones del grupo de población de 65 años y más, han crecido más del doble, entre principios de los 90 y la década actual. Esto puede ser sólo el comienzo de una vorágine de necesidades por servicios de salud ya que la población de 60 años y más, que se encuentra en un nivel cercano al 10% del total, llegará a representar poco más de la cuarta parte en 2050. Parece muy lejos, pero lo que pase en el trayecto es lo que pone en jaque al financiamiento y provisión de servicios médicos.
La utilización de servicios de salud en las instituciones de seguridad social por parte de sus afiliados es de alrededor de dos tercios, como señala el Programa Sectorial de Salud de la presente administración; es decir, cerca de la tercera parte de los derechohabientes utilizan servicios privados aunque ya les cobraron la atención a través de su aportación vinculada al salario, mismo que ya también fue gravado por el Impuesto Sobre la Renta; lo que representa una forma de doble tributación.
En el caso de la población adulta mayor, el uso de servicios privados puede representar una fuerte carga económica, ya que de acuerdo con el Diagnóstico del Programa de Pensión para Adultos Mayores del Gobierno Federal, cerca del 80% de las personas de la tercera edad carece de pensión. Este trinomio perverso: gastar en servicios privados, no contar con pensión y estar en riesgo de enfermarse más, obliga al marco regulatorio a encontrar un esquema de aseguramiento y financiamiento adecuado.
Afortunadamente las coberturas de gastos médicos mayores comienzan a flexibilizarse para incluir prevención y tratamientos en enfermedades y grupos de edad específicos, pero aún falta avanzar en el sentido de mejorar la eficiencia del gasto privado en salud, para reducir su impacto en el bolsillo de las personas, que actualmente destinan alrededor del 60% a medicamentos y poco más del 25% para atención ambulatoria (consultas). De acuerdo con el Sistema de Cuentas en Salud a Nivel Federal y Estatal (SICUENTAS) el gasto privado en salud per cápita se ha mantenido por encima del gasto público: 3 mil 918 pesos al año vs 3 mil 731, para 2010. Cabe mencionar que el gasto estatal, el que realizan con sus propios recursos las entidades del país representa menos del 10% del total, de acuerdo con cifras del SICUENTAS. Por otro lado, el gasto público avanza como un tren cargado, muy lentamente, de representar 4.4% del Producto Interno Bruto (PIB) en 1990 a 6.4% en 2010; esto significa que solamente ascendió dos puntos en 20 años. Esta cifra está por debajo de los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), los cuales promedian casi un 10% del PIB dedicado al gasto público en salud. Lo principal es que, más que dinero, agregar puntos del PIB para la salud significa ampliar el acceso efectivo a servicios de calidad. Sería deseable parecerse a los países más representativos de la OCDE, a través de la reducción de brechas en las características de la salud de la población.
Por: Ignacio García-Téllez ,director de Deals Sector Salud PwC México

jueves, 15 de mayo de 2014

MAYO, MES FESTIVO

Augusto Sosa

Permítanme comenzar citando las onomásticas más importantes para mí:
• Sábado 10 de Mayo Día de las Madres. Por este medio felicito a todas las madres y a las hijas madres que tienen a bien celebrar esta fiesta.
• Viernes 2. Tengo la dicha de festejar, junto a Melba Rosa, mi esposa, nuestro aniversario de casados número 53.El número 53 es una mención breve, corta, pero es toda nuestra vida de unión, amor y formación de la familia. Gracias Melba, te quiero mucho.
• Martes 27.(Espero llegar, pues hoy es Viernes 21 de Marzo).Celebraré junto a mi familia y amigos mi cumpleaños número 79 y ¡vaya que son un montón de años¡
Dice un refrán popular: “Renovarse o morir” y como “Memorias” y yo no queremos morir, pues seguiremos reformando nuestra presentación, ahora con un pequeño cambio en la forma (no en el fondo) de presentar nuestra publicación. Hoy presentaremos un tema nuevo por primera vez “varices”, espero que lo encuentren ameno y útil. Deseo también agradecer las múltiples opiniones que han vertido sobre “Memorias”. Como en números anteriores, nuestra atención se centra en los pacientes y en las personas que los atienden, por lo general, personas mayores y, quizás enfermas también. Las tareas relacionadas con el cuidado de adultos mayores son muchas y en ocasiones muy difíciles de llevar a cabo. Tanto que acaban por enfermarlos sin que pueda evitarse. Las enfermedad más común que afecta a los cuidadores es la depresión, depresión que se presenta en estados variables ya que depende de la salud mental de cada persona (cuidador) presentándose entonces, el dilema de “quien cuidara al cuidador”. Es recomendable que siempre haya varios “cuidadores” y de que estos se roten en sus tiempos horarios y que, también tomen descansos con oportunidad si es que se quiere evitar la posibilidad de que enfermen. Esto se tratará más ampliamente en la sección de “Cuidando al Cuidador”.

Augusto Sosa Céspedes



PUEDES LEER O DESCARGARTE EL EJEMPLAR DE "MEMORIAS" DE MAYO DESDE AQUI:

Memorias Mayo 2014 by Antonio Román Romero

miércoles, 14 de mayo de 2014

Cuatro razones porque las personas de edad avanzada pierden el interés en los alimentos


El envejecimiento no sólo influye en la imagen en el espejo, sino también en la mente y el cuerpo. A medida que una persona envejece, también se dará cuenta de que su memoria disminuye y de una constante pérdida de masa muscular, según la Clínica Mayo. A medida que progresa el envejecimiento, los cambios físicos a veces influyen en la calidad de vida en las personas mayores. Una consecuencia de estos cambios es una pérdida de interés en los alimentos.
Problemas dentales
Para algunas personas de edad avanzada, la falta de interés en los alimentos se atribuye al dolor. Comer se vuelve incómodo debido a la sequedad bucal, llagas en la boca o prótesis dentales mal ajustadas, según la American Geriatrics Society Foundation for Health Aging (FHA). Los problemas para masticar y tragar los alimentos son culpables también. La Family Caregiver Alliance (FCA) recomienda servir pedazos blandos de comida con el tamaño de un bocado a las personas mayores para facilitar el proceso de comer.
Depresión
La falta de apetito es uno de los signos más comunes de la depresión. Según la Clínica Mayo, la soledad y la mala salud contribuyen a la depresión y reducen el interés en los alimentos. Otros síntomas de la depresión, de acuerdo con la FHA, incluyen pérdida de interés en las actividades diarias, sentimientos de tristeza y dificultad para tomar decisiones. A veces los sentimientos de depresión acompañan a la demencia.
Demencia
Las personas con demencia a veces simplemente se olvidan de beber y comer los alimentos, de acuerdo con la FCA. La paranoia, otro de los síntomas de la demencia, también orillan a una persona mayor a perder interés en la comida. Según la FHA, una persona con paranoia a veces empieza a creer que su comida está envenenada o que es incapaz de pagarla.
Medicamentos
A veces la medicación de una persona es la culpable de la pérdida de apetito. La digoxina, por ejemplo, causa la pérdida del apetito. Algunos medicamentos alteran el sabor de la comida haciéndolo desagradable, de acuerdo con la FHA. La boca seca es un efecto adverso de muchos medicamentos. Esto contribuye aún más a la pérdida del apetito. Los medicamentos también perjudican financieramente a las personas mayores, lo que les impide comprar los alimentos que desean.
Prevención y solución
La pérdida del apetito conduce a la desnutrición. Según la Clínica Mayo, en la tercera edad la desnutrición contribuye a la fatiga, anemia, debilidad muscular e inmunidad debilitada. Los cuidadores deben buscar signos de desnutrición tales como heridas, pérdida de peso y moretones. Para fomentar el interés en la comida, la Clínica Mayo recomienda consultar a un dentista si hay dolor en la boca, y consultar a un médico sobre posibles deficiencias nutricionales. Los programas como Meals on Wheels también aseguran que los ancianos reciban comidas preparadas cinco veces a la semana, además de un poco de compañerismo.
Elizabeth Streeter

Crece número de ancianos delincuentes en el DF


En 1998 en 5% de los adultos mayores participaron en actos delictivos, cifra que creció hasta un 12% en el 2000, lo que significa que 87 mil personas infringieron la ley
El número de personas de la tercera edad que participan en actos delictivos se incrementó de manera alarmante en el Distrito Federal, según una investigación realizada por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Los investigadores informaron que en el 2000 más de 87 mil personas de la tercera edad participaron en secuestros, distribución de narcóticos y robos en el Distrito Federal.
Esto significa que el 12% de los adultos mayores de 60 años que viven en la capital cometieron algún delito.
René Jiménez Ornelas, director de Investigaciones de la UNAM, comentó que en 1998 el porcentaje de los ancianos que delinquían no rebasaba el 5%, pero dos años después, en el 2000, la cifra alcanzó el 12%.
El estudio realizado por los investigadores de la máxima casa de estudios establece que en los últimos tres años, más adultos mayores se iniciaron en actividades ilícitas.
Jiménez Ornelas explicó que otro dato importante que arrojó la investigación fue que año con año se incorporan más ancianos a actos criminales, habiendo hasta de 80 años.
Explicó que la delincuencia organizada utiliza a los adultos mayores en la industria del secuestro, principalmente para el cuidado de las víctimas en las casas de seguridad, aunque también cumplen otras funciones.
René Jiménez comentó que los ancianos también están involucrados en la red de distribución de cocaína y marihuana.
Agregó que algunas mujeres mayores que venden alimentos afuera de las escuelas están dedicadas a la venta de cocaína, además de dar aviso cuando llegan las autoridades.
Según el estudio, la mayor parte de los adultos mayores se dedicó al robo a transeúnte a mano armada y con violencia y, por lo general, sus víctimas son mujeres.
El Director de Investigaciones Sociales de la UNAM dijo que estas personas tienen que actuar inmediatamente, porque el uso de la fuerza física los puede derrotar de inmediato.
El estudio estuvo basado en versiones periodísticas, encuestas y cifras oficiales. Sin embargo, la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal aún no tiene una respuesta en torno a esta investigación.
http://www.esmas.com/noticierostelevisa/mexico/136746.html

sábado, 10 de mayo de 2014

Anorexia en la tercera edad


Ha perdido cuatro kilos en apenas un mes. A sus 75 años no quiere comer porque «no tiene ganas», y apenas sale de casa. Sufre lo que los expertos denominan «anorexia senil». Según Alberto López Rocha, presidente de la Sociedad Española de Médicos de Residencias (Semer) «provoca una disminución del apetito que en la mayoría de los casos se debe a causas sociales, fisiológicas o psicológicas».
Y esta última es importante, pues «en la actualidad todavía hay un millón y medio de mayores de 65 años que viven solos y que tienen que enfrentarse a barreras arquitectónicas». Y eso no sólo quita las ganas de comer, sino que, además, les hace desconfiados. «No se fían de las personas que ponen a su disposición para ayudarles, por ejemplo, a hacer la compra, y como ellos no pueden bajar a por ella, terminan consumiendo «monoalimentos». Otro factor psicológico es la depresión y los estados de tristeza en los que se ven inmersos y que de forma indirecta repercuten en su alimentación.
No obstante, no hay que confundir este trastorno con la denominada hiporexia, que, tal y como aclara Fernando Gómez-Busto, miembro del grupo de nutrición de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología «es poco apetito». No es como la anorexia de envejecimiento, que se caracteriza por una disminución gradual de la ingesta en respuesta cambios corporales, a las menores necesidades energéticas, y a la menor actividad física». Entre los 20 y los 80 años, esta disminución se calcula, entre 600 Kcal/ día (mujeres) y 1.300 Kcal/ día (hombres) especialmente entre los 60 y 70 años y después de los 80. En cuanto al balance nutricional del paciente se produce «una disminución de la ingesta de proteínas y lípidos. Entre los micronutrientes, disminuye principalmente la ingesta de vitaminas A y D, calcio, folatos y magnesio», matiza Gómez-Busto. Otro factor es la impactación fecal. «El 50 por ciento de los mayores sufre estreñimiento, lo que hace que tengas aún menos ganas de comer», señala el presidente de la Semer. La pérdida de peso también puede ser consecuencia de una mala dentición, alteraciones del gusto, infecciones o prótesis, así como de la demencia o enfermedades neurodegenerativas.
Riesgo
Cuando el anciano deja de comer, el peligro principal es la desnutrición, que se asocia a pérdida de masa muscular y «mayor riesgo de caídas, menor capacidad inmunológica y mayor aumento de fragilidad». Según los expertos, este problema está presente en entre el 1 y el 8 por ciento de los mayores que viven en sus domicilios. «Entre los ancianos hospitalizados y los ingresados en centros geriátricos, que tienen mayores problemas de enfermedad y dependencia, estas cifras son bastante más elevadas», dice el miembro de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología. Algo que corrobora López Rocha, pues, a su juicio «el 37 por ciento de los españoles mayores de 70 años que está hospitalizado muestra síntomas de desnutrición producida por dicha anorexia». Para hacer frente al trastorno hay que acudir al médico de cabecera para que descarte otras patologías como, una enfermedad tumoral. En casa, hacer los platos más atractivos, ya que muchas veces el problema es que al no poder masticar, ingieren purés, cuyo aspecto no despierta las ganas de comer. Otra clave es tener cuidado con las siestas y, en lugar de que duerman nada más comer, es preferible que den un paseo.
Leer más: Anorexia en la tercera edad - La Razón digital http://www.larazon.es/detalle_hemeroteca/noticias/LA_RAZON_426731/5100-anorexia-en-la-tercera-edad#Ttt159VNWMpNOKk5 Mejora tu Posicionamiento Web con http://www.intentshare.com

Decálogo contra las varices y las piernas cansadas


Las varices y la sensación de pesadez y cansancio en las piernas son las molestias más típicas de la insuficiencia venosa crónica (IVC), una patología que sufre el 67% de los pacientes atendidos en Atención Primaria, según la Asociación Cuida Tus Venas. Te damos las pautas para prevenirlas.
La insuficiencia venosa crónica es la incapacidad de las venas para realizar el adecuado retorno de la sangre al corazón.
Si las venas de las piernas pierden elasticidad, se deforman. Esto provoca que las diminutas válvulas que sirven para ayudar a controlar la presión y el flujo de la sangre e impedir que ésta descienda, atraída por la fuerza de la gravedad, no cierren bien.
De este modo, la sangre no asciende y se acumula en las extremidades inferiores, produciendo una estasis venosa, problema que se denomina insuficiencia venosa crónica (IVC).
Se trata de una enfermedad crónica, pero benigna y controlable, que resulta más frecuente en las mujeres que en los hombres. Si bien este trastorno no representa una amenaza grave para la salud, puede ser incapacitante y afectar a la calidad de vida personal y laboral de los enfermos. También puede ser el origen de problemas de salud como la trombosis venosa y el tromboembolismo.
Esta enfermedad está causada por la incapacidad de las venas de las extremidades inferiores para realizar eficientemente el retorno venoso hasta el corazón.
Como explica la doctora Aurora Garre, asesora médica de Cinfa, “las paredes de las venas tienen unas válvulas diminutas que se abren y se cierran, y que, controlando la presión y el flujo de la sangre y ayudadas por los músculos, impulsan la sangre hasta el corazón. Sin embargo, si las venas pierden elasticidad y se deforman, estas válvulas no cierran bien, y la sangre, atraída por la fuerza de la gravedad, se acumula en las piernas”.
La sensación de pesadez e hinchazón, los calambres musculares, el hormigueo, el dolor al caminar y las varices componen una sintomatología que, como apunta la experta, “no es grave, pero sí crónica, y causa gran malestar, porque afecta y deteriora la calidad de vida personal y laboral de los pacientes”, asegura la doctora.
De hecho, la manifestación más habitual y a veces dolorosa de este problema son las varices, “dilataciones y alargamientos de las venas”, según Garre.
“Cuando la estructura de las venas de las piernas se debilita, el retorno venoso se dificulta y la sangre queda estancada en las venas. Si esta situación persiste en el tiempo, las venas aumentan de tamaño y se dilatan, apareciendo las conocidas varices”.
No sólo en personas mayores
La prevalencia de la insuficiencia venosa se da principalmente en mujeres, por una mayor predisposición hormonal, y aumenta con la edad. No obstante, cada vez afecta a pacientes más jóvenes, debido principalmente a que esta patología tiene mucho que ver con el estilo de vida.
“Junto al componente genético, existen varios factores de riesgo que favorecen el desarrollo de la IVC, como son el exceso de peso, el sedentarismo, la mala alimentación o pasar mucho tiempo de pie o sentados”, asegura la doctora quien aconseja: “Por lo tanto, si seguimos una serie de pautas y mantenemos unos hábitos saludables de dieta, ejercicio diario y cuidado de nuestras piernas, estaremos más cerca de poder evitar complicaciones”.
Decálogo para prevenir la insuficiencia venosa crónica:
1. No permanecer de pie, quieto o sentado largos periodos de tiempo:
Si debemos hacerlo por motivos de trabajo o viajes largos, trataremos de mover frecuentemente los pies y las piernas, realizando giros con los tobillos.
2. Piernas arriba:
Para aquellas personas que trabajen sentadas con el ordenador, es conveniente utilizar un reposapiés. Y durante la noche, mejor dormir con las piernas elevadas unos 15 cm.
3. Unos sencillos ejercicios todos los días:
Ejercicios muy sencillos cuya práctica ha demostrado ser eficaz para la mejora de la circulación venosa.
4. Aplicar ligeros masajes en piernas y tobillos:
Mientras permanecemos tumbados, podemos masajearnos las piernas desde los pies hasta los muslos.
5. Mejor ducha que baño:
Podemos activar la circulación alternando duchas no excesivamente calientes (de 38º como máximo) con duchas frías en las piernas. Al finalizar, aplicaremos agua fría a las pantorrillas en sentido ascendente, para aliviar la sensación de pesadez.
6. Evitar la ropa ceñida y los ambientes demasiado calurosos:
Las prendas de ropa muy ajustadas son desaconsejables porque pueden dificultar el retorno venoso desde las piernas al corazón. Además, conviene evitar toda fuente de calor (saunas, depilación mediante cera caliente, tomar el sol en las piernas…), ya que estimulan la dilatación de las venas y la aparición de varices.
7. Atención a la alimentación:
Tanto el sobrepeso como el estreñimiento pueden afectar a la circulación, por lo que para prevenirlos, resulta clave seguir una dieta rica en fibra, frutas, verduras y cereales.
8. El ejercicio, fundamental:
Las actividades que más benefician a la circulación de las piernas son la natación o caminar. El baile, la gimnasia y la bici también pueden ser buenas alternativas para favorecer el retorno venoso.
9. Cuidado con el tabaco y el alcohol:
Junto a la alimentación y la práctica de algún tipo de deporte, también debemos mantener unos hábitos sanos.
10. Consultar con el farmacéutico la posibilidad de utilizar medias de compresión:
Nuestro médico o farmacéutico puede orientarnos acerca de este tipo de soluciones, que actúan aproximando las paredes de las venas, de forma que facilitan que las válvulas cierren bien y que la sangre ascienda correctamente.

La tercera edad y la depresión


La tercera edad suele describirse como una época de descanso, reflexión y de oportunidades para hacer cosas que quedaron postergadas mientras uno criaba a los hijos y desarrollaba su carrera. Lamentablemente, el proceso de envejecimiento no es siempre tan idílico. Acontecimientos de la tercera edad como, por ejemplo, los trastornos médicos crónicos y debilitantes, la pérdida de amigos y seres queridos, y la incapacidad para participar en actividades que antes disfrutaba, pueden resultar una carga muy pesada para el bienestar emocional de una persona que está envejeciendo.
Una persona de edad avanzada también puede sentir una pérdida de control sobre su vida debido a problemas con la vista, pérdida de la audición y otros cambios físicos, así como presiones externas como, por ejemplo, recursos financieros limitados. Estos y otros asuntos suelen dejar emociones negativas como la tristeza, la ansiedad, la soledad y la baja autoestima, que a su vez conducen al aislamiento social y la apatía.
Depresión
Otra consecuencia más grave es la depresión crónica o la depresión que es recurrente y persistente. La depresión crónica tiene consecuencias físicas y mentales que pueden complicar un problema de salud existente de una persona de edad avanzada y desencadenar nuevas preocupaciones.
Hay pruebas de que algunos cambios corporales naturales asociados con el envejecimiento pueden aumentar el riesgo de que una persona de experimente depresión. Estudios recientes sugieren que las bajas concentraciones de folato en la sangre y el sistema nervioso pueden contribuir a la depresión, el deterioro mental y la demencia. Los investigadores también sospechan que puede existir una relación entre la aparición de la depresión en la vejez y la enfermedad de Alzheimer.
Independientemente de la causa, la depresión puede tener efectos físicos alarmantes en las personas mayores. El índice de mortalidad de los hombres y mujeres de la tercera edad que tienen depresión y sentimientos de soledad es mayor que el de aquellos que están satisfechos con sus vidas. Los programas de tratamiento para los pacientes de la tercera edad deprimidos que tienen una enfermedad cardiovascular y otras enfermedades importantes, suelen tomar más tiempo de lo normal y su resultado es menos satisfactorio.
Además, los sentimientos de desesperanza y aislamiento, que suelen alentar ideas suicidas, son más frecuentes entre las personas mayores, en especial aquellas con discapacidades o que están confinadas a hogares de ancianos.
Un riesgo para la vida diaria
La depresión también puede tener otras formas de efectos potencialmente nocivos para la salud de una persona mayor. La depresión puede llevar a hábitos alimenticios que acaben resultando en obesidad, provocando también pérdida considerable del apetito y la reducción de niveles de energía, ocasionado a veces un trastorno conocido como anorexia geriátrica.
Las personas deprimidas de la tercera edad también experimentan índices más altos de insomnio y pérdida de memoria. También tienen tiempos de reacción más prolongados que lo normal, lo que aumenta los riesgos asociados con cocinar, conducir, automedicarse y otras tareas que requieren una atención completa.
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Qué puede hacer
Si bien envejecer es una parte inevitable de la vida, la depresión no debe formar parte de ella. Los investigadores están de acuerdo en que el reconocimiento, el diagnóstico y el tratamiento tempranos pueden contrarrestar y prevenir las consecuencias emocionales y físicas de la depresión.
Estos son algunos aspectos a tener en cuenta al tratar la depresión en una persona mayor: Sea consciente de las limitaciones físicas. Aliente a una persona mayor a consultar con un médico antes de hacer cambios en su dieta o emprender una nueva actividad que pueda estresar su resistencia. Respete las preferencias individuales. Debido a que las personas mayores tienden a ser menos dóciles a los cambios de estilo de vida, pueden ser reacias a adoptar nuevos hábitos o a hacer cosas que otras personas de su edad disfrutan mucho. Un psicólogo que se especialice en problemas de la tercera edad puede ayudar a desarrollar una estrategia individual para combatir la depresión. Sea diplomático.
Una persona mayor con una autoestima frágil puede interpretar expresiones de aliento y estimulo bien intencionadas como una prueba más del deterioro de su estado. Otros pueden molestarse ante cualquier intento de intervención. Un psicólogo puede ayudar a sus amigos y familiares a desarrollar tácticas positivas para lidiar con estos y otros problemas delicados.
Asociación Americana de Psicología