Debido a problemas externos me veo en la necesidad de desarrollar una “edición especial” (está) de “Memorias” que abarca los meses de Junio, Julio y Agosto, espero que les agrade.
En esta edición comenzamos una interesante serie: “Manual de habilidades para cuidadores familiares de personas mayores dependientes”, esta serie contempla, casi todo lo necesario para atender a los dependientes que requieran de nuestra ayuda, no se lo pierdan y colecciónenla.
Como en todos los casos desde su aparición “Memorias” se concentra en el cuidado físico y emocional de las personas mayores, sean estas enfermas o no, brindando información sobre las enfermedades que afectan a “la gente grande”, sobre como sobrellevarlas y pasarlas lo mejor posible.
La vejez, no es en sí una enfermedad, pero es precursora de casi todas ellas, como dice un refrán popular, no tienes nada hasta que lo tienes, de ahí la necesidad de estar atento y cuidarse de todas las señales negativas que aparezcan.
Hay que cuidarse de todos los síntomas negativos, en especial de aquellos que causan dolores (en cualquier parte). Que decir cuando “algo te manda a la cama. Haber vivido 80 años sin problemas mayores no es razón para descuidarse y tomar riesgos innecesarios.
El adulto mayor, discapacitado o no, debe poner de su parte todo lo que sea posible, pedir ayuda cada vez que considere que lo necesita (recordar que el cuerpo avisa cuando lo requiere), las demás personas, aun los cuidadores profesionales, no saben lo que la persona siente, no lo puede adivinar. Si siente muchas dudas, recurra a programas de autoayuda o psicológicos, use todos los medios de terapia que estén a su alcance, evite caer en depresión para así, eliminar problemas mayores. La vida es bella, disfrútala.
Augusto Sosa Céspedes
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